sábado, 13 de junio de 2015

Mi hijo es TDHA con Asperger








Hablaré de algo que me ataña directamente desde hace más de nueve años.
Tengo un hijo diagnosticado con TDHA.
Hasta llegar a la etiqueta de Trastorno, pasé previamente por 7 especialistas de otra índole, ya que fue un prematuro de 33 semanas, pero su estado era de 28. Con un peso al nacer de 1.400 kg y una laxitud ligamentosa. Un retraso psicomotor y en el desarrollo de su aprendizaje, le hicieron pasar, por Fisoterapeutas, Logopeda Clínico y todo el proceso siguiente de Estimulación Temprana, para no cumplir con las estadísticas que pronosticaban.
Aún así, tras el esfuerzo, a contra reloj, para equiparar en el tiempo, su edad cronológica, no nos acompañó un Sistema Social que, de no haber sido, por mi implicación 100% no hubiese obtenido sus frutos.
Llegó el momento de diagnóstico, algo que yo sospechaba, por el proceso de desarrollo, en todo su conglomerado.
Desde entonces, he tratado hacer un trabajo conjunto, desde el punto curricular, con el maestrado y por otro, con los profesionales de la salud mental, añadiendo otros especialistas, que tienen que ver, con motivos procedentes de su prematuridad; como una musculatura que no sostentaba su carcasa osea adecuadamente, derivando a una escoliosis, dismetría, pies valgos, tendones cortos, que le impiden tener la flexibilidad, habilidad y agilidad adecuada, para el deporte, por ejemplo.

A simple vista, es un niño normal, pero su psicomotricidad fina y gruesa, hace que no sea habilidoso con sus manos. Por ejemplo, le cuesta recortar, rellenar de colores un dibujo, atarse un lazo del zapato, abotonarse un botón...es como si sus manos fuesen " blandas "y todo se le cae de ellas. Es frustrante porque él, es consciente de lo que le ocurre. Por otro lado, a veces no coordina bien y tiene problemas con la fuerza y el equilibrio.
Si a esto, le añadimos, su pasada por cardiólogo, neumólogo, neurólogo...etc. Pues es, es bastante, desgastador.
En todo este cuadro, añadimos sus pocas habilidades sociales para relacionarse con el otro, ya sea un igual o un adulto. No tiene empatía, es impulsivo..
Por otro lado, tiene un mundo Imaginario, tan rico en matices, que no necesita al otro para relacionarse con el mundo externo, ya que está, en un porcentaje superior, más tiempo en "su mundo", que en la Tierra, con el resto de los mortales. ( Asperger )

-Mire usted, sería conveniente medicarlo. - Me comentó amablemente el Neuropediatra de la Quirón ....

( Y puse tierra de por medio, trasladándome a 600 km, de donde vivía, pensando que, un cambio a una Comunidad que parece estar algo más sensibilizada con estos casos, sería un gran paso. )

En todo este tiempo, tu entorno, trata de mirar por la mirilla de la normalidad.
Te sientes, incomprendida y con un sentimiento de culpabilidad, que crean otros, ante la duda, de si " el niño  bocas ", no es así,  por la educación dada; supuestamente permisiva, aisladora...y no sé cuantos adjetivos más.
Yo, entonces me echo las manos a la cabeza, pues no he hecho otra cosa, que educar en plan "adoctrinamiento", disciplinario y rutinario, para llevar un orden,  olvidándome de la etiqueta, para funcionar con normalidad, sirviéndome de ésta, para comprender el mundo, "su mundo", ese al que me enfrento y con el cual convivo.

Yo he sido, entonces, su "pastillita" congnitivo-conductual.

Tengo mis dudas, de si la medicación proporciona la capacidad de organizarse, de aprender estrategias, técnicas para afrontar el día a día: levantarse por las mañanas, gestionar el tiempo, el espacio, las tareas, rebajar la impulsividad, autocontrol, identificación de detonantes, fórmulas para regular la ira, habilidades para aceptar las críticas, manejar la frustración, motivación, técnicas para mantener la atención, solucionar problemas, tomar decisiones, controlar la inquietud, hiperactividad motriz...

He pasado mucho tiempo con un sentimiento enorme de culpabilidad, pidiendo ayuda con desesperación.
¿Qué necesito?
Ayuda para continuar mi camino, que no es otro, que el de mi hijo, porque soy su madre y tengo una gran  compromiso de responsabilidad. No voy a tirar la toalla.

Todo esto provoca en él, un malestar psicológico, difilcultades para la adaptación social, trastornos de la conducta, emocionales, afectivos y de aprendizaje. Y es consciente de ello.

Solo sé que está desarrollándose y me siento responsable de que lo haga de una manera sana.

Debo añadir, que para mí es un pequeño genio. No le gusta el fútbol, porque dice que es agresivo, pero me fascina escuchar cuando habla y argumenta hipotéticamente, sobre temas de ciencia que le gustan y que no tiene ni idea o habla de la consciencia o el Ego, con sus pocos recursos sapientes o te saca conclusiones del mensaje-moraleja que nos quiere transmitir un escritor o un director de cine.

Esto aún no ha acabado, pero os dejo este preámbulo.
Espero llegar a buen puerto.
               

                                                               Mónica Méndez Paz, 12 junio 2015



2 comentarios:

  1. Nikka, eres una gran mujer. Fuerza, tu hijo, con todas sus dificultades, será un gran hombre porque tiene una gran mujer como mamá. Cuando se trata de nuestros hijos, toda madre sentirá desesperación y frustración en algún punto de su vida. Por lo tanto, que luches diariamente para darle la mejor calidad de vida posible, lo escuches y lo comprendas, es la mejor medicina para él y es digno de admirar.

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  2. Gracias Arethusa! Pero, un GRACIAS, desde lo más adentro de mi corazón. Tus palabras son un halo de aire fresco para mi. Guapa!

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