Puede haber mil inquietantes momentos rotos, minúsculas esquirlas de abatimiento, confusión en las miradas ajenas, melancolía, retazos de silencio, profundo hastío, desidia e inquietud.
Y es que, una simple ilusión puede ser la explosión del impetuoso frenesí.
La eufória puede confundirnos locos entusiastas y en un instante, la calma y la templanza, hacen acto de presencia, abarcando la plenitud de un estado de necesidad idóneo para la exaltación de las emociones, dejando atrás la angustia, dando paso a la excitación obstensible, irradiando un aire fresco, dejando atrás la desolación y la extraña disforia que envolvía el humor en derrota.
Así, en una porción breve de tiempo, un sentimiento de bienestar se impregna y una alegría incontenible, anula la apatía por la pérdida del entusiasmo, dando paso a...
¡ Dímelo tú ! ...que yo tengo mis piel mojada en los siete colores del arcoíris.
Nikka 25 de Abril 2017
...congelo un instante de hoy y lo hago eterno...

Nada es eterno,pero un instante de luz disipa toda la oscuridad.Solo por un instante infinito merece vivir una vida.
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