Añil y plata aterdecer de aquel día
principios de junio.
Blanco horizonte en cal desconchada,
amontonadas,
desigualados balcones que colgaban
sumándose a la monotonía
de aquel triste día.
Troncadas calles que asomaban.
Mi vida transcurría
entre boinas, olivos...
Tierra sin límite yacía.
Mónica Méndez Paz. Jaén a 11 de junio de 1994.
principios de junio.
Blanco horizonte en cal desconchada,
amontonadas,
desigualados balcones que colgaban
sumándose a la monotonía
de aquel triste día.
Troncadas calles que asomaban.
Mi vida transcurría
entre boinas, olivos...
Tierra sin límite yacía.
Mónica Méndez Paz. Jaén a 11 de junio de 1994.

No hay comentarios:
Publicar un comentario