Oscuridad que en la noche,
intenta cegar tus ojos.
Un por qué, un vacío, una lágrima.
Silencio.
Un vacío de órbitas estrelladas,
que dibujan un destino no lejano.
Soledad, que en el incosciente,
te sitúa en mundos sin salida.
Siempre amanece...
Iluminada yace tu silueta
sobre la cálida arena.
¡Existes!...aún no te has ido.
Entonces comprendes
por qué se llora,
por qué se siente,
por qué se ama.
La vida es un corazón de cristal que sostienes con tus manos.
Mónica Méndez Paz. 14 de mayo de 1993.
intenta cegar tus ojos.
Un por qué, un vacío, una lágrima.
Silencio.
Un vacío de órbitas estrelladas,
que dibujan un destino no lejano.
Soledad, que en el incosciente,
te sitúa en mundos sin salida.
Siempre amanece...
Iluminada yace tu silueta
sobre la cálida arena.
¡Existes!...aún no te has ido.
Entonces comprendes
por qué se llora,
por qué se siente,
por qué se ama.
La vida es un corazón de cristal que sostienes con tus manos.
Mónica Méndez Paz. 14 de mayo de 1993.

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