domingo, 27 de marzo de 2011

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

El hombre es el único ser de la creación que sabe que ha de morir.
Para los otros seres, la vida y la muerte, son simples instantes de su realidad actual.
No se anticipan a la muerte, no la preveen.
Viven inmersos en su presente, sin cuestionarse por lo que ha de venir inexorablemente.
En el hombre, esta conciencia de su finitud, determina la mayoría de sus actos.
Las preguntas que se formulan son: ¿Qué hay después de la muerte? ¿Hay algo que perdure después de la muerte? ¿Es posible existir en otra dimensión una vez muerto?
Así como al hombre le cuesta asumir su propia muerte, como una negación total de la existencia, de la misma manera, se resiste a separarse de los seres que ama.
Desde los tiempos más remotos, el hombre ha buscado alguna manera de contactar con los seres que ya no existen.
Los que estudian los fenómenos parapsicológicos niegan, hasta hoy, la existencia de otros espíritus. Si bien, es una posibilidad que no puede descartarse rotundamente, en el estudio de muchos hechos que sobrepasan el plano de la normalidad.
Es necesario, en principio, buscar la causa de éste mundo. Los fenómenos espiritistas, podrían decirnos, por ejemplo, mucho sobre la naturaleza humana y aunque no aclaran la existencia después de la muerte, brindan importantes datos sobre la psicología humana y sobre la amplitud y riqueza de las capacidades psíquicas.


Un día cualquiera. Mónica Méndez Paz.

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